Uno
de los métodos anticonceptivos comúnmente utilizado por las parejas
es el coito interrupto. Este método permite un mayor gozo en la
relación sexual ya que no existen barreras entre los genitales que
reduzcan la sensibilidad durante el coito. Sin embargo, este método
es uno de los menos eficaces si lo que se quiere es evitar el embarazo
o si pretende lograr una adecuada protección contra las Enfermedades
de Transmisión Sexual (ETS).
El coito interrupto
es un método anticonceptivo el cual consiste en retirar el pene
de la vagina antes de eyacular. Esta interrupción resulta en
muchas oportunidades frustrante para la pareja (principalmente para el
hombre) y además es difícil de cumplir ya que supone una interrupción
en el momento de mayor excitación para el hombre durante el coito.
Para poder evaluar la
conveniencia de utilizar el coito interrupto como método
anticonceptivo es necesario repasar las cifras que revelan la
efectividad en su uso: En efecto, estadísticamente se ha comprobado
que aproximadamente el 10% de las mujeres que utilizan adecuadamente
este método tendrán un embarazo después de un año de uso. Sin
embargo, se debe tomar en cuenta que este porcentaje se ve
incrementado hasta un 16% si no es utilizado consistentemente. Bastará
con que el hombre no pueda controlar la eyaculación o que no pueda
identificar el momento previo a esta, para que el porcentaje de error
se incremente.
Adicionalmente al riesgo
de eyacular dentro de la vagina, antes de la eyaculación se da
una secreción de líquido prostático el cual puede contener
espermatozoides capaces de fecundar el óvulo y causar un embarazo.
Además existe el riesgo de que a pesar que el hombre eyacule fuera de
la vagina, el semen o el líquido prostático entre en contacto
con la vulva, motivo por el cual se puede generar un embarazo.
Las posibilidades de
embarazo pueden verse disminuidas siempre que se utilice este método
conjuntamente con otros como los espermicidas o el método del ritmo,
etc.
Es importante tener
en cuenta que el coito interrupto no protege contra las ETS,
por lo que su uso con múltiples parejas sexuales constituye un gran
riesgo de contagio de gonorrea, HIV/SIDA, herpes, papiloma virus
humano, ladillas, sífilis, etc.
Si tienes relaciones
sexuales con más de una pareja, recomendamos el uso del preservativo
como único método confiable para evitar muchas de las ETS.
Aunque el coito
interrupto puede tener sus ventajas, las desventajas son obviamente
mayores. Por suerte, el mercado farmacéutico ofrece una gran variedad
de métodos anticonceptivos que proporcionan altos niveles de protección.
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